El exgolpista Frank Bainarama, revalida su mandato en las elecciones en Fiyi

El primer ministro de Fiji, Frank Bainimarama. EFE/Archivo

Sídney (Australia), 15 nov (EFE).- El primer ministro de Fiyi, el exmilitar golpista Frank Bainimarama, se perfila como el claro ganador de las elecciones celebradas el miércoles en su país, según los resultados provisionales publicados esta madrugada.

Con más del 71 % del recuento, el partido Fiji First (Fiyi Primero) de Bainimarama obtuvo el 51,79 % de los votos, frente al 37,87 % del opositor Partido Liberal, Demócrata y Social (SODELPA), liderado por Sitiveni Rabuka.

El resto de los apoyos fueron al Partido de la Federación Nacional (7,52 %), Partido Unidad (1,56 %), el Partido Laborista de Fiyi (0,66 %) y HOPE (0,61 %) en esta segunda cita electoral desde el golpe de Estado de 2006.

Bainimarama ha prometido mantener la estabilidad política y acabar con la cultura golpista en el país, que ha sufrido tres asonadas y una intentona desde su independencia del Reino Unido en 1970.

Más de 600.000 fiyianos estaban llamados a votar en estos comicios generales, en una jornada que transcurrió con normalidad, aunque la votación se suspendió en 23 de los 854 colegios electorales debido a las fuertes lluvias.

Un total de 235 candidatos se postularon para ocupar 51 escaños en el Parlamento unicameral de Fiyi, una de las mayores economías del Pacífico Sur.

Subida de salarios y reducir el coste de los alimentos son algunas de las demandas de algunos votantes, que también pedían igualdad y estabilidad en el país, según el portal local Fiji Times.

Acusado de autoritario y de amedrentar a la prensa y sus críticos, Bainimarama se ha beneficiado de una relativa calma política y al crecimiento de la economía gracias al turismo.

El primer ministro, que encabezó la asonada de 2006 cuando era jefe del Ejército, también se ha reivindicado internacionalmente al ejercer como presidente de turno de las conferencias del cambio climático de la ONU en 2017/18.

Fiyi, un archipiélago de más de 300 islas y unos 900.000 habitantes, es especialmente vulnerable a la subida del nivel del mar y a los desastres naturales causados por el calentamiento global.

Tras el golpe, Bainimarama se autonombró jefe del Gobierno y estuvo distanciado de Australia, la Unión Europea y otros miembros de la comunidad internacional, pero las relaciones se normalizaron cuando convocó los comicios de 2014, que ganó unos meses después de abandonar la jefatura del Ejército.

El exmilitar, de 64 años, ha cultivado una mayor relación con China para atraer inversiones del gigante asiático, al tiempo que ha defendido la armonía étnica entre la mayoría fiyiana melanesia y la de origen indio.

La oposición, que se encuentra dividida en diversos partidos, lo acusa de haber aprobado la Constitución en 2013 sin consulta popular y acosar a sus críticos.

Rabuka, su principal rival, participó en los comicios después de una larga batalla legal contra acusaciones por presunto encubrimiento de bienes con fines electorales.

El opositor es veterano de la política fiyiana: ha sido jefe de las Fuerzas Armadas (1987-1992), primer ministro (1992-1999) y presidente del Gran Consejo de Jefes (1999-2001), además de participar en dos golpes de Estado en 1987.

Fiyi se encuentra en el puesto 57 entre 180 naciones en la clasificación sobre libertad de prensa (de más a menos libre) de la ONG Reporteros sin Fronteras y al menos tres diputados de la oposición fueron suspendidos en la legislatura pasada, uno de ellos por llamar “tonto” a un ministro.

Amnistía Internacional ha acusado a las fuerzas de seguridad fiyianas de torturar y violar a detenidos, con al menos seis personas muertas bajo custodia policial desde 2006, un problema de violencia reconocido en parte por el primer ministro.

Jonathan Pryke, del Lowy Institute, considera que Fiji First ha logrado la estabilidad durante 12 años en el país, al tiempo que ha aumentado el gasto en infraestructuras y servicios sociales, aunque tenga carencias en derechos y libertades.

“La economía está comportándose razonablemente bien, creciendo a una media de 3,6 % en los últimos cinco años, frenada solo por los desastres naturales”, precisó Pryke en un artículo titulado “Fiyi: elecciones y el lento camino hacia la democracia”. EFE

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