El FMI se reunirá con los dos principales candidatos opositores de Argentina

Imagen de archivo del director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner. EFE/Archivo

Buenos Aires, 25 jun (EFE).- Autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunirán el próximo jueves en Buenos Aires con los dos principales precandidatos opositores a la Presidencia argentina, los peronistas Alberto Fernández y Roberto Lavagna, para conocer sus prioridades en política económica.

Según confirmaron este martes a Efe fuentes del organismo, que en 2018 acordó otorgar una millonaria ayuda financiera al país austral, el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, viajará a Argentina solo para mantener esos encuentros.

La visita se da después de que el pasado sábado se cerrara el plazo para la presentación de las listas electorales de cara a las primarias del 11 de agosto, en las que solo las fórmulas de precandidatos que reciban más del 1,5 % de los votos quedarán habilitadas para competir en los comicios presidenciales y legislativos del 27 de octubre.

En las reuniones con Fernández -postulante del Frente de Todos, que tiene a la exmandataria Cristina Fernández (2007-2015) como candidata a la Vicepresidencia- y con Lavagna -candidato por Consenso Federal, con el gobernador provincial de Salta, Juan Manuel Urtubey como segundo- también participará el representante residente del FMI en Argentina, Trevor Alleyne.

La cita busca desarrollar un intercambio de opiniones sobre las perspectivas económicas actuales del país y conocer más sobre sus prioridades de la política económica.

La fuerte caída del peso que empezó a registrarse en abril del año pasado llevó al Gobierno de Mauricio Macri -quien también se presenta como candidato acompañado del peronista Miguel Ángel Pichetto- a solicitar ayuda al FMI con un programa que prevé un crédito de 56.300 millones de dólares en tramos hasta 2020.

Más de un año después, la situación sigue marcada por los malos números estadísticos del país, en recesión y con una alta inflación, con una oposición muy crítica con la alta emisión de deuda impulsada por el Ejecutivo.

Esta será la primera vez que Fernández se reunirá con portavoces del organismo financiero, mientras que Lavagna ya tuvo oportunidad de verse con una delegación en mayo pasado, durante la cuarta revisión del cumplimiento del acuerdo.

«Cuando yo hable con el Fondo voy a tener una noción más exacta de lo que el Fondo cree. ¿Cuál es mi objetivo? Pagar, porque la Argentina del ‘default’ (millonario de cese de pagos del 2001) la heredé yo, y yo estuve entre los que sacamos a la argentina del ‘default'», expresó Fernández en declaraciones a Radio con Vos.

Según el ex jefe de Gabinete de Ministros del Ejecutivo de Néstor Kirchner (2003-2007) y de los primeros meses del de su esposa, Cristina Fernández (2007-2015), Argentina ahora no está en cese de pagos de la deuda por la «ficción» de que el FMI «presta plata para pagar».

«El mayor problema que Macri que nos deja es la deuda. La deuda es un enorme condicionante, que no sabemos qué limites tiene. Macri está vendiendo alrededor de 3.000 millones de dólares mensuales para mantener el dólar a este precio ficticio para que no se le vuelque todo en la inflación», remarcó el precandidato del Frente de Todos.

«Ahí empieza nuestro primer desafío, que el Fondo entienda que ha cometido un error garrafal prestándole dinero a un Gobierno que usó el dinero para pagar la fuga de divisas», añadió.

Lavagna, por su parte, consideró en declaraciones al canal TN que con el FMI hay que hablar «con toda seriedad», expresar las creencias de cada uno y cumplir «con las obligaciones que están pactadas».

«Este Gobierno está cometiendo un error, porque como tiene tan buenas relaciones (con el Fondo), como para que le den toda la plata junta, debería estar ya prolongando los plazos, negociando la prolongación de los plazos (de pago de la deuda)», señaló.

El economista hizo referencia al caso de Portugal, que salió con éxito de su programa de rescate en junio de 2014, tres años después de aprobarse el préstamo de 78.000 millones de euros, de los que 52.000 fueron aportados por los socios europeos y 26.000 por el FMI.

«Portugal no salió del Fondo. Cambió su política. Siempre hay que poner una dosis de voluntad nacional», señaló, convencido de que la economía argentina «está terminando mal, en una situación compleja».

En mayo pasado, un equipo encabezado por el economista Roberto Cardarelli realizó la cuarta revisión del plan económico firmado con Argentina, que incluyó reuniones privadas con funcionarios del Gobierno y el Banco Central y, como es habitual, con representantes de la oposición, el sector privado, sindical y la sociedad civil.

El fin de esas revisiones es aprobar nuevos desembolsos del préstamo, que es del tipo «Stand-By», por lo que requiere de una fuerte intervención de la institución multilateral en las políticas económicas nacionales.

El acuerdo incluye un compromiso de alcanzar el equilibrio fiscal primario este año, es decir, el equilibrio de las cuentas públicas antes del pago de intereses.

El 12 de mayo, consultado por la prensa, Cardarelli consideró que «lo peor ha pasado».

«El crecimiento debería mejorar y la inflación debería bajar en los próximos meses. Claramente hay riesgos pero lo peor ya pasó», argumentó, y aventuró que «seguramente» los datos del segundo trimestre reflejarán que la economía comienza a crecer.

«Podría ser que el primer trimestre también. No fue tan malo como se podía esperar», subrayó.

Se espera que la quinta revisión se realice en julio.