La Cooperación Sur-Sur buscará una «mirada más fresca» en reunión en Argentina

Desde la izquierda, el director de la Oficina de la ONU para la Cooperación Sur-Sur, Jorge Chediek; el canciller argentino, Jorge Faurie, y la directora de Cooperación Internacional, Ana Ciuti, participan este viernes en la presentación de la 2ª Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur (PABA + 40), en Buenos Aires (Argentina). EFE

Buenos Aires, 15 mar (EFE).- La segunda Conferencia de Alto Nivel de Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur (PABA + 40), que se celebrará la semana próxima en Buenos Aires, buscará dar una «mirada más fresca» sobre esta herramienta fundamental para los países en desarrollo.

«La conferencia PABA + 40 es un hecho extraordinariamente importante, donde tendremos una mirada profunda sobre cómo evoluciona la cooperación Sur-Sur», dijo este viernes en rueda de prensa el canciller argentino, Jorge Faurie.

El ministro destacó que la cita, que se celebrará 40 años después de la primera de este tipo, también realizada en Buenos Aires, será la única organizada este año por Naciones Unidas fuera de Nueva York.

En la reunión participarán 1.500 representantes de 193 Estado miembros de Naciones Unidas, entre ellos unos cuarenta ministros de Exteriores y una veintena de ministros de otras áreas, además de una decena de presidentes, vicepresidentes y otras primeras figuras de gobierno.

Al encuentro también acudirá el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa.

La PABA + 40, que se realizará entre el miércoles y el viernes próximo, tendrá como marco la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la que se reconoce el destacado papel de la cooperación Sur-Sur para el logro de sus metas y objetivos.

Faurie puntualizó que la cooperación no es un «ejercicio de solidaridad» sino «la posibilidad de juntar esfuerzos entre dos países para dar algún tipo de asistencia técnica, capacitación» y «eso ayuda al desarrollo».

«Tenemos expectativas de que, a 40 años, podamos volver a dar una mirada más fresca o más renovada, acorde con el siglo XXI. En aquel momento parecía una cosa exótica, de ayuda entre países pobres. Hemos probado que en 40 años, aun no teniendo todos los medios que querríamos, logramos muchos resultados», afirmó.

Subrayó que la cooperación es reconocida por todos los países como una «herramienta potente de vinculación».

Se espera que la conferencia de Buenos Aires concluya con una declaración, que, según Faurie, «tendrá validez por los próximos diez años» y dará un marco de los objetivos que se esperan de la cooperación Sur-Sur.

En referencia al documento, el director de la Oficina de la ONU para la Cooperación Sur-Sur, Jorge Chediek, dijo que este será un «hito para lograr un mayor compromiso político de países y de otros actores de la sociedad civil, del sector privado y de la academia par expandir aún más la cooperación».

Consultado por Efe, Chediek señaló que uno de los condicionantes para la cooperación es la «debilidad institucional de muchos países para poder organizar tanto su oferta como su demanda» de proyectos.

«Luego hay un problema de recursos. Es muy difícil que países en desarrollo justifiquen con sus Congresos y sus poblaciones el dedicar recursos para cooperar con terceros países», observó.

Además, indicó que hay una «debilidad institucional global» pues «no existen muy buenos mecanismos para que el potencial de la cooperación Sur-Sur sea financiado, monitoreado y seguido».

«De hecho, uno de los grandes llamados que está haciendo esta Conferencia es al sistema de Naciones Unidas para trabajar en forma más coordinada, desarrollando una estrategia común e invitando a organismos, como los bancos multilaterales, para que conviertan el apoyo a la cooperación Sur-Sur en un eje central de su trabajo», indicó.