La economía alemana se contrae temporalmente por el sector del automóvil

La economía alemana registró en el tercer trimestre del año un decrecimiento del 0,2 % respecto a los tres meses anteriores, informó hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis), según datos provisionales EFE/Archivo

Berlín, 14 nov (EFE).- La economía alemana se contrajo en el tercer trimestre del año un 0,2 % respecto a los tres meses anteriores, ralentización que los expertos atribuyen al impacto en la industria del automóvil del nuevo ciclo de homologación de consumo y emisiones WLTP en vigor desde el 1 de septiembre.

Según precisó la Oficina Federal de Estadística (Destatis) en base a datos provisionales, se trata del primer retroceso del producto interior bruto (PIB) desde el primer trimestre de 2015, cuando se contrajo un 0,1 %.

Para el Ministerio de Economía, lejos de una recesión, “el dinamismo de la economía sólo registró una interrupción en el tercer trimestre”, marcado por un débil consumo privado, por las importaciones, que contribuyeron negativamente al crecimiento del comercio exterior y a un notable acumulación de existencias.

La obligada conversión al nuevo ciclo WLTP (Procedimientos Mundialmente Armonizados para Pruebas de Vehículos Ligeros) ha causado una ralentización en las homologaciones y la industria se ha concentrado en la producción de los tipos ya autorizados, mientras que los consumidores privados, tanto en Alemania como en el extranjero, han optado por retrasar sus compras.

El crecimiento en el tercer trimestre se ha visto frenado así en hasta un 0,4 %, sostiene el ministerio, que recuerda que el problema con las homologaciones es un “fenómeno temporal” y pronostica que una vez superada gradualmente esta ralentización, el impulso de la economía alemana seguirá su curso ya en el último trimestre del año.

La economía había crecido en el primer semestre del año, en concreto un 0,5 % en el segundo trimestre y un 0,4 %, en el primero, y en términos interanuales, el crecimiento entre julio y septiembre fue del 1,1 %.

Tampoco el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ve motivos para el pesimismo y aludió asimismo a la ralentización de la producción en el sector del automóvil como causa.

“La fluctuación de cifras hacia arriba y hacia abajo no deben inducir a engaño: el impulso de la economía en Alemania y en la zona euro permanece intacta”, aseguró en un acto en Berlín, citado por el diario económico “Handelsblatt”.

No obstante, según dijo a la publicación económica “Wirtschaftsdienst” Manuel Kallweit, de la Asociación de la Industria del Automóvil (VDA), podría existir un cierto optimismo calculado, pues esta recuperación parte de la base de que los fabricantes alemanes no verán excesivamente disminuidas sus ventas por la crisis del diésel y las prohibiciones de circulación latentes.

La producción de la industria alemana experimentó en el tercer trimestre una fase de debilitamiento temporal debida principalmente a la situación en la industria del automóvil, pero ya en septiembre subió un 0,2 % respecto al mes anterior y, en particular, en el sector del automóvil repuntó un 3,8 % después de una notable ralentización.

La cartera de pedidos de la industria alemana volvió a subir en los dos últimos meses, el volumen de pedidos sigue siendo extraordinariamente elevado y el sector de la construcción se encuentra en una etapa floreciente, a lo que se suma la buena situación del mercado laboral.