Las fuerzas kurdas suspenden el ataque contra el último reducto del EI ante las rendiciones

Combatientes de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD) operan cerca de edificios dañados en el centro de Al Raqa (Siria). EFE/Archivo

Al Baguz (Siria), 14 mar (EFE).- Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza liderada por milicias kurdas, suspendieron hoy el asalto al último reducto del grupo extremista Estado Islámico (EI) en el este de Siria ante la rendición de más combatientes radicales, que también han intentado contraatacar y recuperar terreno.

Al menos 1.500 extremistas y sus familiares se rindieron y entregaron este jueves a las FSD, informó a Efe el portavoz de las milicias, Mustafa Bali, mientras el Observatorio Sirio elevó ese número a 2.200 personas, entre ellas cientos de miembros del EI.

Los radicales y sus parientes salieron de la localidad de Al Baguz después de cuatro días de intensos bombardeos y ataques por parte de las FSD y la coalición internacional liderada por Estados Unidos sobre las últimas áreas que controlan los extremistas en esa población ubicada en el extremo oriental de Siria, cerca de la frontera iraquí.

Bali aseguró a Efe que en las pasadas 24 horas se produjeron 112 muertos en las filas del EI, después de que sus trincheras y fortificaciones fueran atacadas en un total de 55 bombardeos de la aviación internacional.

Según el portavoz, esos ataques «han influido de alguna forma sobre la decisión de entregarse, porque ven que la batalla está perdida», lo cual no ha evitado que los combatientes más resistentes intentaran contraatacar a las FSD esta madrugada.

«Hace dos días un gran número se entregó, hoy también la cifra es relativamente elevada», agregó Bali, que consideró que el momento «determinante» de la ofensiva se aproxima, después de varias semanas de altibajos en los combates, durante las cuales las FSD han ofrecido pausas para permitir la salida de los radicales y sobre todo de los civiles, mujeres y niños en su mayoría.

El portavoz, que viste uniforme militar y visita el campo de batalla, explicó que en algunos frentes la distancia entre los efectivos de las FSD y los terroristas es de unos diez metros, por lo que no se pueden usar armas pesadas contra los enemigos y los enfrentamientos son directos con ametralladoras.

Mientras, en los frentes donde la distancia es mayor y existen espacios abiertos, se emplea la aviación o la artillería.

Por su parte, los yihadistas han recurrido a los ataques suicidas y durante la noche del miércoles al jueves lograron recuperar posiciones que les habían arrebatado anteriormente las FSD, informó a Efe un comandante de la agrupación armada, Mervan Qamishlo.

Los radicales han aprovechado las condiciones meteorológicas desfavorables, con poca visibilidad debido a una tormenta de arena, para atacar a las milicias árabes y kurdas y diez terroristas intentaron hacerse explotar en uno de los frentes de combate, detalló el comandante.

Se desconoce cuántos combatientes quedan en el interior de Al Baguz, pero centenares de ellos se han rendido desde principios de marzo y sólo quedarían aquellos que no están heridos y están dispuestos a luchar hasta el final, a pesar de estar rodeados y bajo el fuego enemigo.

Al Baguz es la última localidad donde aún tiene presencia el EI, después de haber perdido todos sus dominios al este del río Éufrates en los pasados meses, en el marco de una ofensiva de las FSD en esta región del este de Siria, fronteriza con Irak.

Con la pérdida de Al Baguz, el «califato» proclamado por el EI en Siria y en Irak en junio de 2014 habría colapsado como entidad territorial en la que estaban incluidas muchas poblaciones e incluso ciudades destacadas, con numerosos habitantes.

Sin embargo, los yihadistas aún tienen presencia en algunas zonas desérticas de Siria, donde se encuentran rodeados por las fuerzas gubernamentales, así como en el vecino Irak, donde perdieron todos sus territorios a finales de 2017 pero aún pueden perpetrar atentados esporádicos de poco alcance.

Por Khalil Hossen